
Por: Amanda Ospina
Al cierre del primer trimestre del año, es evidente que la industria de la TV en toda América está en la boca del lobo.
Todo comenzó en enero con NATPE en Miami Beach, un evento exitoso por el número de participantes e incremento en sus ventas de stands, pero desastroso en su organización y logística. Las largas colas para subir a las suites hicieron que la mayoría de los negocios se hicieran en el bar ubicado en el Lobby. Asunto que tendrán que repensar las directivas del evento, especialmente porque NATPE ha firmado algunos años más para quedarse en Miami.
Luego se desata una ola de renuncias y despidos, entre ellas la renuncia de Joe Uva, presidente y director general de Univisión, la principal compañía de medios de comunicación en español de los Estados Unidos. Renuncia que no cayó para nada como un baldado de agua fría, pues rumores y críticas del desempeño de Joe Uva, estaban antecedidos y acompañadas de la pésima oferta de un canal, al que le está costando adecuar su pantalla a los tiempos modernos. El mismo día de su renuncia, varios medios anunciaron que Uva pudiera ser un candidato para acceder al puesto de máximo responsable de NBC/Universal, tras la compra por parte de Comcast. Umm, como dice el dicho: ¡Amanecerá y veremos!.
Pero si en Univisión llueve, en Telemundo no escampa. Tras la búsqueda de mayor éxito en sus producciones y nuevas formas en su modelo del negocio de la producción, los propietarios de Telemundo le están dando un giro a su negocio. Con la renuncia de Patricio Wills como cabeza principal de producción, Telemundo producirá en México y en Miami, ya que les estaba resultando absolutamente caro producir en Colombia.
Y ya que pasamos a Colombia, allí también hay huracán. Paulo Laserna dejo la presidencia de Canal Caracol, según varios medios y críticos, debido a los mediocres resultados en las mediciones de audiencia y la poca calidad de sus producciones. Los propietarios del canal, esperan que este cambio traiga visión renovada, nuevos talentos creativos, claros objetivos corporativos y reestructuración de los modelos de gestión empresarial. Es notoria la falta de sangre nueva para sus divisiones de entretenimiento, dramatizados, técnica, emisión, nuevos negocios, negocios internacionales, noticias y otras áreas, necesitadas de novedosas y dinámicas estrategias.
Pero lo mas sonado del trimestre, definitivamente es la guerra de gigantes en el poderoso mercado de México: ¿Qué tal la batalla del duopolio contra monopolio?. Los mexicanos y el mundo son testigos de una inusual disputa entre monopolios de telecomunicaciones que involucra al hombre más rico del mundo, Carlos Slim propietario de TELMEX versus Televisa y Azteca.
Y como hasta en las mejores familias ocurre de todo, los gigantes de la TV de pago y las majors también son protagonistas. Las oficinas de Warner Channel en Miami y en Caracas Venezuela cerrarán sus puertas el 1.º de abril debido a un cambio en sus operaciones. Turner Broadcasting System (TBS) se hace responsable desde su oficina de Atlanta y Argentina de todas las operaciones, de la programación, finanzas, prensa y mercadeo; ventas publicitarias y servicios creativos, entre otros.
Warner Channel continua siendo de propiedad de Warner Bros Co., y HBO Latin America Group seguirá encargado de la distribución y de la transmisión satelital del canal. Mientras que en el área de producción para América latina de SONY Pictures Television resonó la salida de su cabeza principal Brendan Fitzgerald.
Así que las cosas se complican para estas y otras empresas. La crisis sigue su desarrollo y en TVMAS seguiremos analizando e informando. Y como si fuera poco, además de Facebook o Twitter, existen decenas de redes sociales en internet que están causando furor en el mundo y compitiendo al proponer el uso de aplicaciones para problemas específicos y llegar a públicos más especializados -por sus profesiones o intereses particulares.
Pero para terminar esta historia de tsunamis en la industria, el más fuerte y peligroso de todos, es la piratería. Fíjense que La reina del sur aun no se ha emitido en México y ya gran parte del público ha visto los primeros 10 capítulos, los que se venden como pan para el desayuno en plenas calles de Ciudad de México. ¡Qué horror y que desastre! Así las cosas, la industria tendrá que alinearse, tal como lo hacen los astros cada cierto tiempo./ Amanda Ospina
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